Para proteger a un perro del frío no basta con tener una caseta. Es importante que esté seca, elevada del suelo, protegida del viento y, si es posible, aislada. En los periodos más fríos, un calefactor para perros de bajo consumo puede ayudar a crear una zona más cómoda, manteniendo un calor constante en el espacio de descanso.
Calor natural
Crea una zona de calor constante sin sobrecalentar la caseta.

